El diafragma, la contención emocional.
El tubo de escape del llanto. Del miedo. Del dolor. Del último aliento. Se quedaba en mi, atento a no expirar, viendo lo inimaginable. La fantasía macabra de verte marchar...
La escalera de caracol proyectaba el desfiladero de la locura, de la inhumana posibilidad de respirar con la esperpéntica imagen de tu figura girando, una y otra vez, alrededor de los recovecos de mi memoria. Atónita. Impávida. Inerte.
Anclada al presente, a mi situación...a mi única posibilidad.
Vivir.
Espero que os guste el blog, y el personaje de Candela y su situación. Superar un cáncer social. El ser mujer y verse desposeída de sus armas. Un canto épico al mundo femenino, al sexo y las fantasías. Desarrollándose en medio de la gestión convulsa de emociones, sentimientos, anhelos y frustración que experimenta en el proceso de superar la enfermedad. Aderezado siempre con grandes dosis de humor y exuberantes descripciones de su trazo más fiel.
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