martes, 12 de agosto de 2014

MARLEN.



Buenos días.
Es Usted. la Sra. de Lorenzo?

Soy Marlen.
La llamo de la Clínica de las Dras. Grassi, para confirmarle la hora de la visita con la Dra. Antonella Grassi.

Sí, soy Carlotta de Lorenzo. Tenía hora el 12 de Diciembre a las 17.15.

Así es Sra. de Lorenzo. Pero la Dra. me ha pedido que venga usted mañana a primera hora. Parece ser que ya le han llegado los resultados..
Podría pasar a las 8.30 a.m?

Carlotta, respira, traga saliva.
Se hace una pausa.
Pasa algo? Algo ha salido mal?

Sra. de Lorenzo no puedo ofrecerle información por teléfono. Tendrá que venir usted misma mañana a la hora indica y hablar con la Dra. de Grassi.

De acuerdo- Carlotta, empalidece. Coge aire torpemente, a trompicones, y responde:
Allí estaré a la hora indicada.
Muchas gracias.
Buenas tardes.

Buenas tardes Sra. de Lorenzo.-responde Marlen.

Claudia.
Puedes atender la línea teléfonica.-pregunta Marlen.

Marlen, estás bien?

Si, creo que sí.-responde Marlen.

Ve, tranquila. Yo me encargo de la recepción Marlen.-responde Claudia.

Marlen, se dirige al baño cruzando toda la consulta con un frasco, discretamente escondido en el mangote de su camisa.

Al llegar al baño se mira al espejo.
Ve como sus ojeras son aun más pronunciadas. Más oscuras. Su piel tiene un color cetrino, brillante.
Abre el bote y se toma dos comprimidos de Lexatin.

Se vuelve a mirar, y esta vez se refresca la cara y la parte trasera del cuello, mientras se mira en el espejo.
Parece que ya va retomando el color de cara.

Con las manos apoyadas en la pica. Respira. Respira otra vez. Esta vez más profundamente.
Y repite:

Todo está bien.
Todo irá bien.

De repente, algo comienza a vibrar. Es su móvil personal.
Lo lleva silenciado en el bolsillo de su bata.

Descuelga.

Sí, dígame?

Marlen. Soy papa...

Marlen se dirige al baño y se deja caer lentamente sobre la tapa del water.

Marlen? Sigues ahí?-le pregunta su padre.

Marlen, cariño...?

Sí- responde Marlene en un hálito de aire.

Marlen. Quiero que estés tranquila. De acuerdo?

Se escuchan gimoteos de Marlen.

Papa, papa...- responde Marlen, entonando la poca fuerza que le sale de los labios. El aire se vuelve más denso.

Mamá....-su padre toma aire.

No se escucha a Marlen al otro lado del hilo.

No mi vida. Está tranquila. Todo está bien Marlen......- en una impronta de fuerza y templaza prosigue con determinación.

Mamá ha descansado mi vida.-su padre suspira tras una pausa.

No....Noo!!.- Marlen empieza a llorar desconsoladamente.
Papá, dime que no!- esta vez cae de rodillas en el suelo del lavabo.

Marlen, por favor hija. Tranquilízate. Era lo mejor que podía haber pasado.
No ha sufrido, mi niña.-responde el padre de Marlen, ahora con voz trémula y acongojada.

Marlen rota de dolor suelta el teléfono. Y se hace un ovillo sobre si misma. Con la cara empapada de lágrimas y el pelo pegado sobre el rostro.
En un ataque de rabia, comienza a dar patadas desde el suelo contra la puerta.
El dolor la invade inevitablemente.

Su madre ha muerto. Después de luchar contra un cáncer de ovarios desde hace 5 años, y el día 12 de Diciembre tiene una biopsia programada para analizar un bulto en su pecho.
Su padre no lo sabe.






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